Haciendo balance
12/05/2009 17:25:42
Ya todo terminó...
La familia empieza a regresar a sus lugares de origen, todo está como si nada hubiera pasado, la euforía y felicidad del Gran Día se han convertido en agotamiento y desgana.
Contemplamos fotos y vídeos una y otra vez, no nos cansamos de ver a mi ángel radiante camino del altar, esperando ansiosa recibir la bendición de Dios.
Ya toca ir recogiendo, los regalitos ya, por fin, han sido todos abiertos, manoseados...poco rastro queda ya de tanto ajetreo.
Hoy por fin recogí el vestido, como en su momento hizo mi madre, he descosido una por una las 25 florecillas que adornaban mi vestido de comunión, esas flores que tanto me costaron coser hace unos días, que con tanto amor coloqué en cada uno de sus puntos, para que, tras tantos años el sol se reflejara en él, y esta vez luciera mi preciosa niña. Ahora está dando vueltas en la lavadora, pronto volverá a su cajita para esperar allí, ves a saber cuantos años, que alguien lo recuerde y lo vuelva a desempolvar...Ojalá mi hija, algún día, si decide tener hijos, pueda aprovecharlo con tantísimo orgullo como lo he hecho yo con ella.
Era la más hermosa y radiante para mí, y yo, yo sé que era la madre más orgullosa y feliz por su hija, la más orgullosa....seguro que sí.
Qué hermosa experiencia ver como mi niña recibe su Primera Comunión en compañía de gente que tanto la adora. Que dedicatorias tan emotivas, ahí se nota como mi niña se hace querer, porque es asi, porque quien no la quiere es que no tiene corazón, porque su ternura, su naturalidad, su espontaneidad...hacen de ella una niña muy especial.
Ahora me estoy dando cuenta que, después del estres de los preparativos, ahora queda el vacío, pero la satisfacción de algo bien hecho.
Jamás podré expresar lo que siente mi corazón por todo lo sucedido este fin de semana.
Y haciendo balance...Qué día tan epecial, lleno de emociones, qué guapa estaba mi niña, qué suerte tiene de haber conocido a ese gran amigo llamado Jesús.
No tengo palabras para agradecer a quienes compartieron este día con mi hija su presencia, gente de cerca y de lejos...la pena es que se acabara, porque días tan felices no deberían acabar nunca.
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